Centroamérica es inversión, turismo, diversión y oportunidades!

Centroamérica es inversión, turismo, diversión y oportunidades!
Relax, you´re in Central America!

lunes, 15 de abril de 2013

La mejor universidad tecnológica de Centroamérica está de cumpleaños

El Instituto Tecnológico de Costa Rica cumple 40 años de matricular al futuro con el país

Cumple 40 años, recibe benemeritazgo y se prepara para formar a los profesionales de vanguardia

  

Una provincia de tradición agrícola es el epicentro del desarrollo tecnológico y de la formación de los profesionales que requerirá el país en la era de la economía de Internet y los mercados verdes.
El Instituto Tecnológico (TEC) nació por una quijotada de políticos de su época, que fue respaldada por grupos organizados de profesionales, académicos, mujeres y estudiantes. Corría la década de 1970 y el escenario era una provincia cuya economía estaba deprimida por los embates de la naturaleza y de la Revolución de 1948, que buscaba alternativas para surgir.
Cuatro décadas después, la universidad tecnológica ha formado a 18.511 profesionales y otorgado 599 títulos en promedio por año, en carreras que por momentos eran incomprensibles para los empleadores, pero que abrieron una trocha al futuro.
Su tarea hoy es formar profesionales en nuevas ingenierías, gente con capacidad de investigación, que diseña productos más allá de manufacturarlos, y añada innovación para ofrecer más.
“El TEC vino a diversificar la educación superior (en su momento) ofreciendo opciones tecnológicas y de ingeniería que además acercarán la academia a los sectores productivos nacionales”, comentó Alejandro Cruz, ministro de Ciencia, Tecnología y Telecomuniaciones (Micitt).
El objetivo de elevar la formación técnica fue graduar profesionales que ayudaran a dar valor agregado a una economía basada en la producción y la exportación agropecuaria, y a una industria en estadio temprano de desarrollo, que atendía el Mercado Común Centroamericano.
Eso explica el reto que lanzó el presidente José Figueres Ferrer, al fimar su decreto de creación el 10 de junio de 1971, de “ser más que una fábrica de títulos”.
Se trató de ingenieros en mantenimiento industrial, producción industrial y en construcción, que salieron a evangelizar el mercado tres años después.
Para Cruz, quien fue rector del TEC, se cumple con la tarea porque la institución de educación superior se ha sabido mover rápido para cumplir las necesidades del mercado del momento, pero destacó que hay nuevos retos.
“El TEC debería ir respondiendo cada vez más al ámbito de la productividad digital y la manufactura avanzada como sistemas avanzados de manufactura, robótica, nanotecnología y biotecnologia. Todo lo que está sujeto a la revolución digital”.
Romper esquemas
Esta universidad matriculó el futuro desde su inicio, y eso se reflejó en sus calificaciones. Por eso el TEC es considerada la universidad más prestigiosa del país, según el más reciente estudio de Inteligencia Financiera, elaborado por Unimer para EF, sobre la percepción de los centros de enseñanza superior del país (“U privadas apenas aprueban”, edición 906, febrero del 2013).
Desde su fundación se ha aplicado la filosofía de “aprender haciendo” y estar vinculada a la industria. “La idea siempre fue que la gente aprendiera y pusiera en práctica el conocimiento y no se quedara solo con la teoría”, dijo Lilliana Sancho, exalumna del TEC y ahora profesora.
El proceso va desde el desarrollo de proyectos en los centros de investigación ligados con el mercado, hasta la práctica profesional en compañías como requisito para obtener el diploma.
Sancho, quien es directora de Advansys (empresa socia del Grupo Babel), destacó que este modelo permite al estudiante salir con experiencia. Un estudio del 2005 interno de Conare, dice que los graduados del TEC eran el grupo que más rápido se incorpora al mercado laboral (2,5 meses).
El ligamen con el mercado también incluye la creación de maestrías “a la medida” para empresas como Intel y GBM e instituciones como el Banco Central.
También, en los últimos años, se fortaleció la infraestructura de los centros de investigación y la promoción de la venta de servicios. El objetivo: reducir la brecha industria y academia.
Para Miguel Rojas, coordinador del Centro de Investigación en Biotecnología, ha requerido tiempo hacer fluir la transferencia de tecnología, pero hoy es más fácil. “Se necesitaba tiempo y comunicar lo que se hace. Hoy nos buscan desde pymes hasta transnacionales”, dijo.
El Centro de Investigación en Biotecnología tiene 26 proyectos inscritos y un 68% de ellos está relacionado con empresas.
El vínculo con la industria incluye la instalación de un funcionario de Procomer en el campus del TEC. La idea es promover el recurso humano y de la capacidad de investigación.
El TEC también destaca por promover el emprendedurismo mediante cursos y ferias de ideas de negocios. No hay un estudios sobre el tema, pero si testimonios. “Aprendimos (en clase) cómo manejar una empresa. Unos 10 compañeros cercanos formaron su empresa”, contó Edgar Oviedo, exalumno y fundador del Grupo Babel.
También hay nuevas ideas. “Me veo iniciando la siguiente revolución industrial”, dijo Christian Madrigal, estudiante de ingeniería en materiales y del técnico en nanotecnología.
Retos y deudas
El reto del TEC hoy es mantener un paso adelante en la formación de recursos humanos. Debe ayudar a dar el salto hacia la economía digital y la integración de investigación y desarrollo en los productos ticos.
Julio Calvo, rector del TEC, asegura que ya inició el proceso. Nuevas carreras como las ingenierías Mecatrónica y en Tecnologías de la Información y Comunicación empezarán a sacar profesionales este año.
El TEC deberá también ampliar su población, para reducir la brecha de profesionales vinculados con la alta tecnología. En el 2013, la matrícula superó los 9.000 alumnos y se ampliará en unos 1.500 estudiantes para el 2014.
El rector del TEC también reconoce que se debe trabajar en la mejorar de la imagen, ya que el TEC está ausente de los ranking de universidades. “El problema es que no se puede comparar al TEC con universidades no tecnológicas. También afecta que nuestras investigaciones se aplican y no se publican. Al formar más investigadores esos cambiará pronto”, añadió
Es evidente que, como en el pasado el TEC marcó el futuro con nuevas opciones para la industria, hoy en los laboratorios de nanotecnología, biotecnología y computación, parece estar gestándose ese camino.